
👠 Leslie Fremar no es un personaje. Es la mujer real que trabajó ocho meses como primera asistente de Anna Wintour en Vogue, contrató ella misma a Lauren Weisberger como asistente junior… y pronunció en la vida real la frase que luego se convirtió en una de las líneas más citadas del cine: “Un millón de chicas matarían por ese puesto.” 🎬
Fremar lo confesó todo en el podcast Run-Through de Vogue, justo cuando el mundo empieza a calentar motores para la secuela de la película. Su veredicto sobre Weisberger es tan cortante como cualquier diálogo del film: considera que la novela fue una traición, y desde entonces jamás volvieron a hablar. 😮
Hoy, Fremar es una de las estilistas más poderosas de Hollywood — fue ella quien eligió el Valentino del vestido de novia de Nicola Peltz en su boda con Brooklyn Beckham. Emily Blunt interpretó su sombra. La realidad, como siempre, supera a la ficción. ✨
