
Hay bodas que empiezan con un ramo y otras que empiezan con un letrero.
La imagen del curioso aviso fue compartida en Facebook por Stellar Mengele y rápidamente llamó la atención por la particular regla que los novios decidieron imponer a sus invitados.
En la entrada de esta celebración, los novios colocaron un cartel con flores en tonos pastel y letras elegantes, pero con un mensaje muy claro: los invitados no podían publicar fotos o videos de los novios, ni compartir imágenes de ellos en sus historias de WhatsApp, Facebook o Instagram.

Eso sí, podían tomar todas las fotos y videos que quisieran. Podían retratarse a ellos mismos, fotografiar a otros invitados y compartir esos momentos en redes. La única restricción era que los novios no aparecieran en esas publicaciones. La razón era sencilla: querían ser ellos quienes compartieran primero las imágenes de su gran día.
El letrero no tardó en hacerse viral y dividió las opiniones. Algunos creen que es una petición totalmente razonable: al fin y al cabo, es su boda y deberían poder decidir cuándo y cómo compartir sus propias imágenes. Otros, en cambio, lo ven como una forma elegante de poner reglas a los invitados.
¿Es una petición razonable para proteger la privacidad de los novios o una manera demasiado estricta de controlar lo que se publica en una boda?
