Llegó a los 17 años y pagó religiosamente su renta por 7 década hasta que le exigieron un alquiler imposible de pagar; Fue sacada en camilla por la policía y con 50% de discapacidad: desde el hospital, exigió una ley de emergencia para proteger a otros ancianos;

Por Alexander
7 October, 2026

Tenía 87 años y 50% de discapacidad; fue desalojada por la fuerza de la casa donde vivió más de 7 décadas, y tras dos semanas hospitalizada, su corazón no resistió 💔🇪🇸🕊️

Hay historias que marcan un antes y un después en la conciencia colectiva de un país, y la de María del Carmen Abascal es una herida abierta en la memoria de España.

A sus 87 años, MariCarmen no pedía lujos; solo quería terminar sus días en paz en el departamento del barrio madrileño del Retiro donde había echado raíces desde los 17 años. Siete décadas de recuerdos, fotografías y vida que se tambalearon cuando la empresa propietaria del inmueble exigió un aumento de alquiler inasumible para su pensión de 1.350 euros, rechazando cualquier oferta de mediación.

El 23 de septiembre de 2026, ni sus 87 años, ni su movilidad reducida ni su 50% de discapacidad pudieron frenar la ejecución judicial. Entre gritos de indignación de cientos de activistas que intentaron protegerla en la escalera, efectivos policiales derribaron la puerta y la anciana tuvo que ser evacuada en camilla y ambulancia de la vivienda donde vivió durante 71 años.

Sin embargo, en medio del dolor, MariCarmen se negó a que su sufrimiento fuera en vano. Desde la cama de la clínica donde quedó ingresada tras el desgastante desalojo, la mujer levantó la voz para dirigir un emotivo mensaje a las autoridades del gobierno: “No quiero que esto le vuelva a pasar a ninguna otra persona mayor”, exigiéndoles un decreto ley de emergencia que prohibiera los desahucios a personas en vulnerabilidad. Su clamor encendió una ola masiva de protestas en todo el país.

Trágicamente, el desgaste físico y emocional provocado por el shock de perder su hogar fue demasiado para su frágil salud. A solo 14 días de haber sido desalojada, MariCarmen falleció en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid, desatando una profunda conmoción social.

Hoy, la partida de esta mujer no representa una derrota, sino el nacimiento de un símbolo imborrable de dignidad que unió a toda una nación bajo una sola promesa: que la vivienda sea un derecho humano y ningún anciano vuelva a ser expulsado de su hogar.

Descansa en paz, MariCarmen. Tu lucha vive en la memoria de todo un país. 🕊️💔

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