Yaco, un dogo argentino grande y musculoso, llamó la atención de su dueño cuando comenzó a subir inexplicablemente de peso. A pesar del ejercicio, dietas y hasta había regaños de la veterinaria, Yaco no lograba bajar los kilitos extra.
Hasta que su humano descubrió la razón…
“Yo viendo que mi perro no baja de peso”, escribió su dueño junto al video que compartió, donde se ve a la abuela de su dueño preparando galletitas con queso y dándoselas a Yaco a escondidas.
Al menos está gordito, pero de amor.
