LO CRITICABAN POR NO LEVANTAR COPAS CON ARGENTINA. SE FUE COMO EL MÁS GANADOR 🏆

Por Juan Pablo González
31 August, 2026

Messi tenía 18 años la primera vez que se puso la camiseta de Argentina. Tenía 39 la última.

En el medio hubo de todo. Hubo un país que lo comparó con Maradona antes de que él dijera una sola palabra. Hubo finales perdidas, en 2014 y en dos Copas América seguidas, y una frase que dolió más que cualquier derrota: “Es increíble, pero no se me da”. Se fue de la selección un día. Volvió al otro.

Lo que siguió fue una reconquista. Copa América en 2021, Finalissima en 2022, el Mundial de Qatar semanas después, otra Copa América en 2024. Cuatro títulos en tres años, después de quince sin ninguno.

El 31 de agosto de 2026 escribió una carta. Argentina acababa de perder la final del Mundial ante España, y semanas antes había fallecido su padre, Jorge. “Fue una decisión que dolió y duele en el alma, pero entiendo que es el momento”, escribió. “Me vacié, ya no tengo más para dar.”

Deja la selección como el jugador con más partidos de su historia, más de 200. Como su máximo goleador, con 125 tantos. Como su máximo asistidor. En su último Mundial, con casi 39 años, todavía fue el que más goles y asistencias dio en su equipo.

No ganó la última final. Ganó todas las que importaban antes.

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