Moti Meghwal tenía apenas unos años cuando empezaron a llamarlo ‘alienígena’ en su pueblo de Churu, Rajastán.

Sus rasgos le valieron burlas constantes, del tipo que a cualquier niño le rompería el ánimo. Pero en vez de esconderse, Moti hizo algo que nadie esperaba: tomó una cámara y empezó a grabarse. Subió sus videos a Instagram con el mismo apodo que usaban para lastimarlo. Se hizo llamar Alien Star.

Las burlas tardaron en parar. Los que se reían de él se quedaron en el mismo lugar de siempre, mientras Moti construía algo enorme sin que casi nadie lo notara. Hoy tiene 1.2 millones de seguidores y un alcance mensual de 500 millones de personas en todas sus redes. Con solo 13 años, convirtió lo que más dolía en lo que más lo define.

