9,30 dólares. Eso es lo que le cobraron por una simple Coca Cola en el Estadio Azteca durante el Mundial. Diego López, periodista y presentador deportivo salvadoreño, lo documentó todo en video y lo subió a sus redes bajo el usuario @diegolopeztv — y la reacción no se hizo esperar.

No es un menú completo. No es una experiencia gourmet. Es una lata o vaso de refresco que en cualquier tienda cuesta menos de dos dólares. Pero dentro del estadio, con el partido de fondo y sin otra opción a la vista, el precio se multiplica por cinco. Así funciona el negocio de la sed en los grandes eventos deportivos: la tribuna se convierte en una trampa donde no puedes salir a buscar algo más barato.
Lo que expuso López no es un caso aislado — es la norma en estadios de todo el mundo durante torneos de esta magnitud. La pregunta que queda en el aire es cuándo los organizadores y las marcas van a poner un límite real a estos abusos, o si simplemente confían en que el hincha no tiene otra opción. ⚽
