Durante años dijeron que Kelly Brook tenía “el cuerpo perfecto”, pero ella nunca pareció muy interesada en serlo.
La modelo británica fue señalada en distintos medios como una de las mujeres cuyas proporciones corporales más se acercaban a ciertos estudios sobre el llamado “cuerpo ideal”, especialmente por su figura curvilínea y la relación entre cintura y cadera.

El dato llamó la atención justamente porque durante mucho tiempo los estándares de belleza privilegiaron cuerpos mucho más delgados, mientras que la figura de Kelly incluso llegó a ser descrita como “rellenita” bajo algunos cánones tradicionales.
Pero ella ha hablado de su cuerpo desde un lugar bastante menos matemático. “Lo que soy es como nací”, dijo alguna vez, defendiendo la idea de aceptar las imperfecciones y aprender a quererse sin perseguir una imagen imposible.
Quizás la ironía está ahí: mientras otros intentaban demostrar con números que su cuerpo era “perfecto”, Kelly llevaba años diciendo que nadie necesita serlo.
