Los búhos bebés duermen boca abajo porque sus cabezas todavía pesan demasiado para su propio cuello

Por Rodrigo Martínez
6 July, 2026

Imagina tener una cabeza tan grande que ni dormida puedas sostenerla. Así viven sus primeras semanas los búhos bebés: con un cuello que todavía no tiene la fuerza suficiente para su propio peso.

Por eso hacen algo que parece un gesto de rendición total. Se acuestan sobre el estómago, apoyan la cabeza directamente contra la rama o el suelo, y la voltean de lado antes de quedarse dormidos. No es incomodidad — es la única forma que encuentran de descansar sin que el cuello sufra.

Con el tiempo, ese mismo cuello se fortalece. Y un día, sin aviso, ya pueden sostener la cabeza erguida durante horas, tal como duermen los búhos adultos: de pie, alertas, listos para camuflarse en la rama. Crecer, para un búho, también es aprender a dormir distinto.

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