Los casos se cuadruplicaron en solo dos años: el extraño hongo que puede provocar abscesos en el cerebro

Por Ignacio M.
15 October, 2026

Durante años, Cladophialophora bantiana fue una infección extremadamente poco frecuente en Estados Unidos. Pero algo cambió recientemente: en 2024 se detectaron ocho casos y en 2025 fueron 14, cuando entre 2009 y 2023 el número había oscilado entre uno y cinco por año. Un nuevo informe de los CDC describe el aumento como aproximadamente cuatro veces mayor en apenas dos años.

El hongo es especialmente preocupante porque tiene una particular afinidad por el sistema nervioso. La infección suele manifestarse como un absceso cerebral y puede provocar una enfermedad grave incluso en personas que aparentemente tienen un sistema inmunitario normal. Los CDC señalan que aproximadamente la mitad de los pacientes no presenta una condición previa que comprometa sus defensas.

Entre enero de 2009 y julio de 2026, un laboratorio de referencia de la Universidad de Washington identificó 48 casos confirmados y uno probable procedentes de 22 jurisdicciones estadounidenses. El 88% de los casos confirmados fue detectado en muestras del sistema nervioso central y el 12% en muestras pulmonares.

Una de las grandes incógnitas es cómo llegan las personas a infectarse. Los investigadores creen que las esporas podrían entrar al organismo al ser inhaladas o después de una lesión en la piel y posteriormente llegar al cerebro a través de la sangre. Sin embargo, el hongo rara vez ha sido encontrado en muestras ambientales y muchos pacientes no comparten una exposición evidente.

Tampoco existe todavía una vigilancia nacional que permita saber con precisión cuántos casos hay en todo Estados Unidos. El informe del CDC advierte que el aumento podría tener varias explicaciones y que todavía no está claro si se debe a cambios en la epidemiología del hongo, a una posible evolución de su virulencia o a otros factores.

Lo que sí está claro es que no se trata de un hongo común ni de una infección que se esté propagando como un virus respiratorio. Es una enfermedad rara, pero extremadamente grave: la literatura médica estima una mortalidad de entre 60% y 70% incluso con tratamiento agresivo. Los CDC recomiendan considerarlo cuando un paciente presenta un absceso cerebral y señalan que, cuando es posible, la extirpación o drenaje quirúrgico del absceso junto con tratamiento antifúngico puede mejorar el pronóstico.

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