Dos hombres entraron a robar a un negocio en Indonesia sin imaginar que los vecinos de la zona los atraparían antes de que pudieran escapar. Hasta ahí, nada fuera de lo común.
Lo que pasó después sí lo fue: en vez de simplemente amarrarlos y esperar a la policía, alguien tuvo la idea de envolverlos por completo en cinta adhesiva naranja, dejándolos convertidos en una versión tenebrosa de los Teletubbies. Con antena incluida en la cabeza de uno de ellos.
El video se volvió viral en cuestión de horas y dividió a los usuarios: unos no paraban de reírse con la ocurrencia, otros se preguntaban si esa forma de “justicia por mano propia” no se había pasado un poco de la raya. Los dos hombres terminaron entregados a las autoridades, aunque probablemente jamás olvidarán ese disfraz forzado.
