Una mujer británica recibió una advertencia médica que parecía imposible de ignorar. Le dijeron que, si no bajaba de peso, probablemente no llegaría a los 30 años. En ese momento pesaba más de 230 kilos y consumía hasta 8.000 calorías al día.

Durante años había probado dietas sin resultados duraderos. El cambio llegó después de una pérdida personal que la hizo mirar su salud de otra manera. En 2020 se sometió a un bypass gástrico y durante el primer año bajó gran parte del peso que había cargado desde la infancia. Más tarde también recurrió a inyecciones para adelgazar.

Su transformación total ronda los 155 kilos y hoy es madre de 2 niñas. Lo que antes parecía solo una advertencia médica terminó tocando su sueño de formar una familia. Ahora prepara una cirugía para retirar piel sobrante y cerrar otra etapa del proceso.


