Jordan Dashwood tenía solo 3 años y una energía que su abuela describe como una burbuja de alegría. Vivía en Melbourne, Australia, y adoraba a sus dos perros con esa devoción absoluta que solo existe entre los niños pequeños y sus mascotas.
La noche del sábado, un incendio envolvió su casa. Los bomberos lucharon más de una hora contra las llamas, pero cuando todo terminó encontraron a Jordan sin vida. Junto a él estaban sus dos perros, que jamás se apartaron de su lado. Ni siquiera cuando el fuego lo consumía todo.

Su papá, Jeremy, de 40 años, intentó volver a entrar para salvarlo, pero no logró encontrarlo y terminó hospitalizado con quemaduras graves. 💔
