Una carnicera emocionó a miles al sorprender a uno de sus clientes más queridos con un gesto inesperado. El hombre, vendedor ambulante, tenía una costumbre sencilla cada vez que pasaba por el local: le dejaba un paquetito de maní como regalo.

Esa pequeña atención se repitió tantas veces que terminó creando un vínculo entre ambos. Un día, cuando el cliente fue a pagar la carne que llevaba, Lula Ricci lo frenó y le dijo que esa compra corría por su cuenta. La reacción del hombre fue inmediata, una sonrisa grande, mezcla de sorpresa y gratitud.
El video emocionó porque la reacción fue honesta y muestra a una persona devolviendo cariño a otra que siempre llegó con algo en la mano.
