
Nada más democrático que esto: todos, sin excepción, fuimos un ano antes de ser cualquier otra cosa. No es un insulto. Es biología. Los humanos somos deuteróstomos, lo que significa que durante el desarrollo embrionario en el útero, el ano es literalmente la primera abertura que se forma. La boca viene después. Los ojos, mucho después. Primero el ano. ¿Y sabes qué es lo mejor? Que esto aplica para absolutamente todos: presidentes, premios Nobel, tu jefe, tu ex. Todos pasaron por esa fase. “En algún punto de tu vida, no eras nada más que un ano”, resume la ciencia con una precisión que ningún comediante habría logrado. El dato es real, está en cualquier libro de embriología y lleva décadas en los planes de estudio universitarios. Pero hay un remate que la biología no enseña en clase: algunas personas, aparentemente, nunca desarrollaron nada más allá de esa etapa inicial 😂
