Un grave diagnóstico médico expone los peligros de abusar de ciertos productos comerciales para combatir el cansancio y contar con una energía adicional, lo cual no pareció ser muy saludable para Alison.

La afectada, Alison Dunn de 25 años de edad, terminó en el quirófano en marzo de 2025 tras consumir una lata de 355 mililitros de bebidas energéticas cuatro veces por semana debido a su rutina laboral en un almacén en Florida.

Los especialistas confirmaron que los altos niveles de azúcares y sodio de estas sustancias concentraron su orina provocando un cálculo de 6,5 milímetros que obstruyó su uréter. La obstrucción derivó en una severa inflamación e infección de órganos que casi le causa sepsis, una situación de emergencia médica potencialmente mortal.
