Los médicos le dijeron a esta mujer de 28 años que su pérdida de peso y cabello era a causa del estrés: un escáner reveló que tenía cáncer

Por Matías Mora
7 September, 2026
Kayla Lyall / Unilad

Kayla Lyall tenía 28 años cuando su cuerpo empezó a fallarle en 2024.

Perdía pelo y peso, y se cansaba subiendo una loma que antes ni sentía. En Vancouver, Canadá, sus médicos tenían una sola respuesta: estrés laboral, mal sueño, nada grave. Ella cambió su alimentación, durmió mejor, probó cada suplemento que le recomendaron. Nada cambió, porque el problema nunca fue el estrés.

Recién cuando le aparecieron bultos en el cuello y la axila, cuando empezó a ahogarse de noche y a desmayarse, alguien dijo la frase que debieron decir meses antes: algo está mal. El 10 de enero de 2025, Kayla encontró un bulto en el cuello y, tras una ecografía realizada el 21 de enero, necesitaba una tomografía. Aun así, el sistema quiso hacerla esperar seis meses por una tomografía. Kayla no esperó: canceló turnos, cambió de médico y tuvo que rogar, según su propio relato, para que la escucharan y conseguir un estudio para febrero. Así llegó el diagnóstico: linfoma de Hodgkin en etapa II, ya extendido.

Kayla Lyall / Unilad

Sus médicos originales recién la llamaron en junio para el estudio que ella ya se había hecho meses antes por su cuenta. Para entonces llevaba cuatro meses de quimioterapia, que había comenzado el 12 de marzo. Hoy, a los 31 años, está libre de cáncer — pero se pregunta cuántos como ella no tuvieron la fuerza para exigir que los escucharan a tiempo.

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