Los payasos ‘Tony Pecas’ y ‘Tamborín’, pasaron casi siete años presos por un secuestro que nunca cometieron

Por Josefina Reyes
14 September, 2026

El 19 de mayo de 2019, Ulises Serrano y Gerardo Díaz llegaron a Nezahualcóyotl, Estado de México, contratados para animar una fiesta infantil. Horas después estaban detenidos, acusados de intentar secuestrar a una menor. Un tercer hombre disfrazado de payaso fue arrestado junto a ellos esa misma tarde y liberado poco después, sin que nadie explicara por qué.

La sentencia llegó rápido: 17 años y 6 meses de prisión para dos hombres cuya única prueba de descargo eran videos, fotografías, testimoniales y un contrato de prestación de servicios que nadie revisó a fondo. Durante casi siete años, Erika y Sara —madre de Ulises y esposa de Gerardo— sostuvieron un caso que parecía cerrado para siempre, hasta que en mayo de 2024 el proyecto Penitencia MX, de Saskia Niño de Rivera, encontró las grietas en el expediente.

El 10 de septiembre de 2026 las puertas del penal Neza-Bordo se abrieron para ambos. Salieron entre gritos y abrazos, con la libertad que el sistema tardó siete años en devolverles por un error que pudo evitarse desde el primer interrogatorio.

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