Jennifer Aniston no tiene duda de cómo es un día perfecto: incluye a sus perros.
“Los perros lo son todo. Son amor puro, vivo y sincero. Literalmente es como tener bombas de amor al lado tuyo”, le dijo a la revista People. Y esta semana lo volvió a demostrar al compartir fotos de un “domingo de amor” junto a sus amigos de cuatro patas.


La historia detrás de esa frase empezó en el set de la famosa “Friends”. Mientras grababa la serie que la convirtió en Rachel para medio planeta, un entrenador de animales le habló de Norman, un perro que no seguía las órdenes y buscaba hogar. Jennifer fue a conocerlo y, no lo pensó dos veces, lo adoptó. Ese fue su primer perro rescatado.

Norman la acompañó durante años. Cuando murió, en 2011, ella no dejó que el recuerdo se quedara solo en fotos: se tatuó su nombre en el pie. Desde entonces ha seguido compartiendo su vida con perros y usa su enorme visibilidad para hablar de adopción y rescate animal.
Para Aniston no son mascotas. Son amor puro.


