La Escuela Italiana de Perros de Rescate Acuático (SICS) ha ganado reconocimiento mundial por entrenar a Terranovas de élite como salvavidas certificados, y una de las habilidades más espectaculares que desarrollan estos perros es la capacidad de lanzarse desde helicópteros en vuelo estacionario hacia el mar abierto para llegar rápidamente a las víctimas, una maniobra de alto riesgo que realizan con precisión y valentía.

Estos perros tienen características únicas que los hacen ideales para el rescate acuático: patas palmeadas que actúan como aletas, un potente “estilo pecho” que les permite nadar largas distancias, y una fuerza descomunal que les permite remolcar hasta 30 personas en una embarcación, demostrando que un solo animal puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

Operando como “equipos de seis patas” junto a sus guías humanos, estas unidades caninas salvan decenas de vidas cada año, y su entrenamiento, que puede durar hasta 18 meses, se centra en un innovador “sistema delfín” donde el perro proporciona toda la propulsión permitiendo que el salvavidas humano conserve energía para emergencias médicas.

