Nicolás Otamendi tiene 14 años cuando se hace su primer tatuaje. Nunca más paró. 🖋️

Hoy su espalda es prácticamente un museo. Ahí conviven Ragnar Lothbrok, el vikingo que todos quisieron ser; Walter White, el profesor que se volvió leyenda; y Thomas Shelby, con esa mirada que no necesita palabras. Cada diseño tiene detrás una razón, un momento, alguien que marcó al defensor argentino.

La imagen de su espalda se hizo viral por reunir personajes icónicos junto a otros tatuajes con un profundo significado personal, y desde entonces convirtió su piel en un lienzo que cuenta su propia historia.

