Héctor Méndez, el ‘Topo Mayor’ de 80 años, ya tenía el boleto de regreso a México. Su equipo llevaba 41 días completos trabajando entre los escombros de La Guaira, Venezuela, tras el doblete sísmico de junio.
Estaban en Panamá cuando llegó la noticia: un terremoto de magnitud 7.4 acababa de sacudir San José del Palmar, en Chocó, Colombia. Sin descansar, sin volver a casa, la brigada mexicana Topos Azteca cambió de rumbo y voló directo hacia Bogotá y luego Cali, cargando pistolas térmicas y equipos de detección Wi-Fi para buscar sobrevivientes bajo los escombros.
Llegaron la madrugada del 12 de agosto de 2026, mientras el nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella aún mantenía restricciones a la ayuda internacional. El sismo ya dejaba más de 230 muertos, y otra brigada mexicana, Los Topos de Tlatelolco, había enfrentado el mismo rechazo inicial. Los Azteca no esperaron: simplemente llegaron. 🙌
