El arquero de Argelia reveló cómo gestiona la presión deportiva al estar en el Mundial, sumado a las críticas que recibe por ser el hijo de una leyenda como Zinedine Zidane, viéndose obligado a buscar apoyo de un coach mental: “Me cambió la vida. Hoy estar bien mentalmente es tan importante como estar bien físicamente”.

Luca también reveló algo curioso: su papá intenta no ser crítico con su desempeño futbolístico, mientras que su mamá es quien más duro le analiza los partidos: “Cuando llego a casa me pregunta: ¿por qué hiciste eso? Mi padre casi nunca”.

