Lucas Vignale tenía 28 años, una cámara en la mano y el mundo entero por delante. La noche del sábado 14 de junio de 2026, el director audiovisual argentino filmó el Cristo Redentor iluminado sobre Río de Janeiro y publicó el video en Instagram con una sola palabra como descripción: ‘Dios’. Nada más. Como si algo, sin que él lo supiera, ya lo hubiera dicho todo.

Al día siguiente, el domingo 15, Vignale murió en el choque de dos helicópteros sobre el barrio de Recreio dos Bandeirantes, en Río. Fue una de las seis víctimas fatales del accidente. En ese mismo vuelo viajaban el youtuber argentino Gaspi y el cantante estadounidense Oliver Tree. Los tres estaban en Brasil en escala rumbo al Mundial de Estados Unidos 2026, trabajando en un proyecto audiovisual.

Cuando la noticia se confirmó, ese video frente al Cristo se llenó de mensajes. Miles de personas convirtieron su último posteo en una despedida que él nunca supo que estaba dando. Vignale había colaborado con Bizarrap, Trueno y J Balvin, y su película ‘El tren fluvial’ llegó al MoMA de Nueva York. Era, sin discusión, una de las voces más prometedoras del cine independiente argentino. Tenía todo por filmar.
