Sam Restifo apenas conocía a esa mujer.
Aun así, cuando ella le dejó a sus dos hijos, de 12 y 14 años, en su casa de Saginaw, Michigan, no los rechazó. Eso fue en febrero de 2025. Desde entonces vivía sin agua corriente y con la luz cortada, dependiendo de un generador, mientras intentaba inscribir a los chicos en la escuela sin ser su tutor legal. Pasaron casi un año sin poder asistir a clases.

Todo cambió cuando ABC12 contó su historia. Servicios de Protección de Menores tocó su puerta, y Restifo temió que los separaran en distintos hogares de acogida. Pero en lugar de eso, llegaron desconocidos. Una campaña de GoFundMe reunió más de 18.500 dólares, su negocio de canaletas empezó a recibir clientes nuevos, y ahora tiene una audiencia para convertirse en el tutor legal de los niños.
“Nunca hemos peleado ni nada; nos llevamos muy bien”, dijo Restifo. “Creo que ellos me han ayudado a mí tanto como yo a ellos.”

