Ramabai Ranveer una madre viuda tenía 47 años cuando se inscribió en una carrera de tres kilómetros en Maharashtra, India. No tenía experiencia y las zapatillas empezaron a resbalarle antes de llegar a la meta.
Se las quitó, se acomodó el sari y siguió descalza. En la categoría de 30 a 60 años, aventajó a las demás y ganó. El premio fue de 31 dólares. Quería usarlo para comprar libros y materiales escolares para su hija.

La decisión nació en casa. Su hija Pooja, le habló sobre la carrera y ella pensó en participar para ayudar a su hija menor ya que no había podido enviarle dinero para comprar libros. Así que decidió correr y ganar.
Desde la muerte de su esposo, en 2012, Ramabai había trabajado recogiendo soja, garbanzos y cúrcuma en campos ajenos; también cocinaba en una academia policial. Ella dejó la escuela a los 13 años y quería que sus hijas pudieran estudiar.

“Hice cualquier trabajo que pude encontrar. Creo que mientras esté viva, debo hacer todo lo posible para darles a mis hijas una buena educación”, declaró. La carrera de Ramabai atrajo atención en India y se sumó a la discusión sobre educación y oportunidades.
Ramabai ganó una carrera. Pero lleva años corriendo por el futuro de sus hijas.
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