Madre de acogida adoptó a una niña con discapacidad severa después de conocerla y decidir que quería compartir su vida con ella

Por Carlos Valencia
17 August, 2026

Debbie no dudó cuando adoptó a Bo.

Sabía que su hija tendría una discapacidad grave que requeriría atención las 24 horas, y aun así construyó junto a ella una vida en Torbay llena de rutinas, paciencia y pequeños logros que celebran juntas cada día. La madre y las hermanas adultas de Debbie se sumaron sin pensarlo, y hasta Joanne, su antigua compañera de acogida, se convirtió en la hermana que Bo eligió tener.

Hoy, a sus seis años, Bo se comunica con lenguaje de señas y símbolos Makaton, se gana el cariño de todos en su escuela y hasta tiene un apodo que la define mejor que cualquier diagnóstico: ‘amigo’. Su maestra cuenta que es la primera en abrazar a quien está triste. Debbie resume lo que aprendió en esta travesía con una frase simple: aceptar la ayuda no es debilidad, es lo que te permite seguir de pie.

Puede interesarte