Madre de dos hijos perdió ambas piernas, un brazo y los dedos de su otra mano porque los médicos no detectaron una sepsis

Por Josefina Reyes
10 August, 2026

Magdalena Malec tenía 31 años cuando entró al hospital por un embarazo ectópico. Salió meses después sin sus dos piernas, sin su brazo derecho y sin los dedos de la mano izquierda.

Todo empezó en diciembre de 2014, en el Hospital Universitario de Luton y Dunstable, Reino Unido. La dieron de alta con analgésicos mientras sangraba y sufría calambres. Volvió el día de Navidad, ya con el feto no viable alojado fuera del útero, y recién ahí la operaron de urgencia. Durante la recuperación, su cuerpo desarrolló una isquemia que se convirtió en gangrena: el personal médico no reconoció los signos clásicos de sepsis ni aplicó su propio protocolo para tratarla a tiempo.

Esperó seis meses con las extremidades en descomposición antes de que la amputaran. Necesitó también un trasplante de riñón y ahora depende de diálisis y prótesis. “Nada podrá devolverme lo que tenía”, dijo. El hospital pidió disculpas y reconoció que todo pudo evitarse. Su abogado lo llamó una cadena de señales de alerta ignoradas hasta que fue demasiado tarde.

Puede interesarte