Mersadies La Caze notó unas manchas rojas en la espalda cuando estaba embarazada de 6 meses y al principio pensó que era una erupción común. Pero en pocas semanas, las lesiones se extendieron por gran parte de su cuerpo y comenzaron a afectar su piel, su descanso y su salud emocional.

La mujer de Lexington, Kentucky, llegó a describir la sensación como si el agua de la ducha encendiera su piel. Después de dar a luz, el problema no desapareció y una biopsia reveló que tenía psoriasis pustulosa generalizada, una enfermedad inflamatoria rara, severa y potencialmente peligrosa.

El tratamiento llegó por vía intravenosa con un medicamento específico y su piel mejoró en cerca de 1 mes. Ahora Mersadies busca crear conciencia para que otras personas no minimicen síntomas persistentes. Su historia impacta porque una “simple erupción” terminó cambiándole la vida.


