Una escena aterradora sacudió a toda la comunidad de Pensilvania en 2019.

Lisa Snyder, de 41 años, fue acusada de asesinar a sus hijos Conner, de 8 años, y Brinley, de apenas 4, en el sótano de su casa usando una correa para perro.

Cuando la policía llegó al lugar, los niños aún tenían signos vitales y fueron trasladados de urgencia al hospital, pero no sobrevivieron debido al grave daño cerebral.

Snyder intentó convencer a los investigadores de que Conner había matado a Brinley y luego se había quitado la vida porque “no quería morir solo”.

Sin embargo, la fiscalía presentó búsquedas en internet inculpatorias realizadas por la mujer y en 2024 fue declarada culpable y condenada a dos cadenas perpetuas consecutivas.

