Un caso clínico presentado en el programa “My Strange Addiction” de la cadena TLC expuso los severos riesgos de ingerir sustancias químicas no aptas para el organismo humano.

Una madre de 43 años, llamada Heather, desarrolló una dependencia extrema hacia este producto industrial, del cual consume al menos un litro al día. El hábito comenzó 3 años atrás cuando vivió un difícil proceso de duelo familiar por el fallecimiento de su madre, alterando sus parámetros de bienestar.

Pruebas médicas supervisadas por el médico del programa, el Dr. Bazzle, indicaron que la paciente presentaba una función renal anormal debido a toxinas como el xileno, lo que la obligó a suspender este perjudicial hábito adictivo.
