¿Es posible cumplir el sueño de ser madre y sentir que tu vida se desmorona? Pam Andras de Nueva York, rompió el silencio sobre la “verdad oscura” de tener un bebé por vientre de alquiler a los 54 años. Tras 10 abortos espontáneos y una cirugía de corazón, Pam aceptó buscar un tercer hijo solo por complacer a su esposo, pero el resultado no fue el cuento de hadas que todos esperaban.

La realidad es que el “instinto” no llegó. Mientras su sobrina gestaba al bebé, Pam se hundía en una desconexión total y un hábito peligroso. La culpa de no conectar con su hijo Lucah la llevó a refugiarse en el vino para adormecer el resentimiento. Fue una lucha infernal de casi 3 años entre depresión, botellas y terapia de pareja para recuperar su salud y su matrimonio.

Hoy, ya recuperada, advierte que no todo es tan “glamoroso” como lo pintan las celebridades en redes sociales.

