Paloma Nicole, una niña de 14 años de México, perdió la vida tras una cirugía estética de implantes mamarios impuesta por su madre y su padrastro. La menor era una feliz campeona de voleibol que planeaba sus 15 años.

Pero su madre, Paloma Escobedo, una mujer al parecer obsesionada con las cirugías estéticas, y su padrastro (el cirujano Víctor Manuel Rosales), planearon todo a sus espaldas. Para ocultar la operación al papá biológico, falsificaron una prueba de Covid-19 diciendo que la niña estaría aislada.


La madre entró al quirófano a operar sin ser médica, con la autorización de su pareja. Lamentablemente la menor terminó con muerte cerebral. El papá descubrió los implantes en pleno funeral. Hoy ambos están presos.

