Madre ya había escapado del terremoto con vida, pero volvió por su hija y murió bajo los escombros de su casa en Colombia

Por Alexander López
19 August, 2026

Magnolia ya estaba afuera. Había logrado escapar del derrumbe con vida cuando el temblor de magnitud 7,4 sacudió Roldanillo, Valle del Cauca, aquel 10 de agosto.

Pudo quedarse ahí, a salvo, respirando el aire libre mientras la casa seguía cayéndose a pedazos.

Pero adentro estaba Natalia, su hija, recién graduada de secundaria en Bergenfield, Nueva Jersey. Y Magnolia no lo pensó dos veces: volvió a entrar.

La ayudó a salir, la empujó hacia la vida que a ella se le estaba acabando, y en ese instante una pared se derrumbó sobre su cuerpo. Natalia salió con una lesión en el brazo. Su madre no salió.

Fue su hermano, pastor evangélico en Colombia, quien ayudó a buscarla entre los escombros hasta encontrarla.

Magnolia tenía 57 años, era parte de la comunidad de Mercy Church of God desde hacía más de dos décadas, y madre de tres hijos.

Será sepultada en el mismo país donde decidió, sin dudarlo, que su hija viviera aunque ella no lo hiciera.

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