Un profesor de yoga llamado Choi Gap-Bok protagonizó una fuga tan insólita como impactante en octubre de 2022, en una cárcel de Italia.

El hombre, que cumplía condena, logró escapar al aprovechar su extrema flexibilidad: dobló su cuerpo y se coló entre los barrotes de su celda, algo que parecía imposible.

Tras salir, intentó huir del recinto, pero su escape duró poco, ya que fue recapturado por las autoridades poco después. El caso llamó la atención por lo inusual del método, reabriendo el debate sobre las medidas de seguridad en prisiones y cómo incluso habilidades únicas pueden ser utilizadas para escapar.

