El cosmonauta ruso Sergey Kud-Sverchkov se robó todas las miradas durante una caminata espacial en la Estación Espacial Internacional cuando mostró un letrero que decía “Mamá, me puse el gorro de invierno”, un divertido mensaje que hizo referencia a la típica preocupación de las madres rusas por abrigar a sus hijos incluso cuando están en el espacio exterior, donde las temperaturas pueden alcanzar los -270°C.

La caminata duró más de 5 horas y fue completada con éxito junto a su compañero Sergey Mikaev, pero el momento más viral fue sin duda ese gesto de ternura que conectó con millones de personas alrededor del mundo que recordaron a sus propias madres preocupándose por ellos.

Kud-Sverchkov aclaró más tarde que el letrero estaba destinado a una foto personal y que fue una improvisación que nunca esperó que apareciera en la transmisión oficial, pero que la frase es un recordatorio simbólico de apreciar y recordar el cuidado de nuestras madres sin importar las circunstancias.

