Omar tenía 10 años cuando los médicos le dieron a su madre la peor noticia posible: el linfoma ya no tenía cura.
Gezsa, desde Australia, tomó una decisión que después contaría en TikTok y que conmovería a millones. Le dijo a su hijo que el tratamiento había funcionado, que podía tocar la campana de la victoria, ese ritual que anuncia que un paciente venció al cáncer. Omar la tocó feliz, rodeado de su familia, sin saber que en realidad se estaba despidiendo.
Murió el 14 de enero de 2022, en su casa, creyendo que había ganado. Gezsa ya conocía ese dolor: años antes había perdido a su hija Aisha, de solo 4 años, por una enfermedad rara. Cuando contó la historia de Omar, el video superó los 40 millones de reproducciones y abrió una pregunta que no tiene respuesta fácil: ¿hasta dónde llega el amor de una madre? 🥺
