Yamileth tenía apenas 4 años y llevaba días con fiebre cuando le pidió algo muy simple a su madre: yuca.

Lesia no tenía dinero para comprársela. Había viajado desde La Mosquitia hasta San Pedro Sula, en Honduras, con la esperanza de que su hija, que luchaba contra un linfoma de Burkitt, recibiera atención médica. La niña pasó 16 días hospitalizada en el Hospital Mario Catarino Rivas y recibió el alta unos cuatro días antes de morir.

Según el relato de su madre, en la madrugada Yamileth empezó con síntomas como vómitos. Lesia pensaba llevarla al hospital por la mañana, pero antes de eso la pequeña le habría dicho que no, que Dios se la iba a llevar esa noche. Murió en sus brazos, en la Terminal Metropolitana de San Pedro Sula. El Ministerio Público confirmó que la causa fue una falla multiorgánica asociada a su enfermedad.
Tras conocerse el caso, el alcalde Roberto Contreras anunció que cubrirá el traslado y los gastos funerarios para que Yamileth descanse en paz.

