Los últimos días de su vida, Katherine los pasó internada en un hospital debido a las complicaciones de su enfermedad. Fue allí donde, en un momento de vulnerabilidad total, se grabó una de las cuñas más dolorosas de los últimos tiempos:

“Mami, ya me quiero ir al cielo… Aquí hay mucha enfermedad, mucho sufrimiento”.
El video, subido originalmente por sus familiares para mostrar la dura realidad del cáncer infantil, se esparció rápidamente por varios países del mundo, desatando cadenas de oración y miles de mensajes de apoyo.

Sin embargo, el dolor físico era demasiado para su pequeño cuerpo. Lamentablemente, se confirmó el fallecimiento de la menor, dejando una profunda tristeza colectiva pero también el alivio de que finalmente descansa en paz, libre de dolores y tratamientos.
