Marc Cucurella, el futbolista que aprendió a entrar en el mundo de su hijo autista

Por V.U.
15 July, 2026

Hay historias que no necesitan saber de fútbol para emocionar. Esta es una.

Marc Cucurella es un padre joven. Cuando su hijo Mateo tenía apenas trece meses, su pareja, Claudia, empezó a notar pequeñas señales: el niño no respondía a su nombre, no buscaba su mirada, parecía habitar un mundo propio. Nadie sabía explicar por qué. “Volvíamos a casa cada día llorando”, recuerda él.

Y un día, por fin, llegó la palabra que lo cambió todo: autismo.

Ahí empezó el verdadero viaje. No uno de médicos y diagnósticos solamente, sino uno mucho más profundo: el de aprender a entender a alguien que siente y percibe el mundo distinto.

“Un hijo así no comprende las cosas como los demás. Eres tú quien tiene que aprender a entenderlo a él”, dice el padre. Y en esa frase cabe toda una lección de amor.

Cambiaron de ciudad buscando la escuela adecuada. Se turnaron noches sin dormir. Cargaron juntos el miedo, la frustración, las dudas. “Esto te separa o te une. Nosotros nos unimos muchísimo”, cuenta Claudia.

Y cada palabra nueva de Mateo, cada pequeño logro que para otros pasaría inadvertido, en esa casa se celebra como un milagro.

Porque el amor de verdad no exige que el otro cambie para encajar en nuestro mundo. Aprende, con paciencia infinita, a entrar en el suyo.

Y eso, se juegue al fútbol o no, es la victoria más grande de todas. 💙

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