¿Alguna vez viste un shampoo que parece una fruta o, tal vez, algo más? La marca UZON decidió romper las reglas al lanzar botellas con formas de zanahoria, pepino y bambú.

El impacto fue tan grande que en 2024 las imágenes inundaron internet, dejando a todos muy confundidos. “La gente pensaba que eran jugos naturales”, comentaron sus diseñadores, aunque en redes sociales las bromas apuntaban a que los envases recordaban a ciertos juguetes para adultos por sus formas anatómicas.

Este cambio radical permitió que sus ventas crecieran siete veces luego de estrenar el diseño. Lo más curioso es que la fórmula no cambió en absoluto. Después de transformar un frasco aburrido en una pieza visual tan sugerente, el público se enamoró de la experiencia.

“Queríamos que el baño se sintiera como un jardín”, explicaron desde la empresa, mientras los usuarios bromeaban sobre el doble uso que podrían darle al empaque en la ducha. Un éxito absoluto que demuestra que, a veces, pensar mal ayuda a vender más.

