Marcelo Weigandt no lo escondió más. El futbolista argentino, que juega en Boca, se dejó fotografiar con su mano sobre la panza de Nayla Rosica, su novia, que cursa el séptimo mes de embarazo.

Los dos posaron con la misma ropa negra, mirando de frente, como si ya fueran tres. Lo que más llamó la atención fue el tiempo: apenas nueve meses de relación.

Para muchos, una historia meteórica; para otros, la prueba de que cuando es con la persona correcta, el reloj no importa. La bebé que viene en camino ya tiene fanáticos antes de nacer.
