Una noche cualquiera en París se volvió noticia mundial.


Margot Robbie, de 36 años, caminaba junto a Tom Ackerley por las calles de la capital francesa con un conjunto negro sobrio: top corto, falda midi y una cartera pequeña al hombro. Nada llamativo, salvo un detalle que las cámaras no pudieron ignorar: sus brazos y su cintura se ven más delgados de lo habitual.


Las fotos se multiplicaron en redes y reabrieron una conversación que ya lleva meses en Hollywood: el uso de medicamentos como el Ozempic entre actrices y su relación con una nueva y preocupante cultura de la delgadez extrema en la industria.
Nadie confirmó nada sobre Robbie, pero la imagen sola bastó para encender el debate.
