Marimar Quiroa nació con una anomalía que le impide hablar y comer bien, de niña ocultaba su rostro por las burlas que recibía y hoy enseña maquillaje en lenguaje de señas, un ejemplo de aceptarse a una misma e ignorar la opinión de los demás

Por Alexander
8 October, 2026

Marimar Quiroa tenía una sola forma de protegerse cuando era niña: esconderse.

Nació en California con higroma quístico, una anomalía congénita que afecta su rostro y su cuello.

Un tumor que le impide hablar y comer correctamente, y desde pequeña pasó por varias cirugías para ganar calidad de vida, respira con ayuda de un tubo en la garganta y se alimenta por otro en el estómago.

Enfrentó burlas y el miedo de salir a la calle. Cuando la gente la miraba fijamente, ella los miraba de vuelta sin apartar la vista hasta que ellos desistían.

Hoy, con 22 años, es maquilladora y sube tutoriales a YouTube explicados en lenguaje de señas.

Su idea de belleza es aceptarse a una misma e ignorar la opinión de los demás.

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