Un empresario en Brasil abrió su nueva tienda de motos y decidió que la mejor estrategia de marketing no era dar descuentos, sino desafiar las leyes de la gravedad y de la cordura humana.

La regla era simple, quien lograra permanecer 10 minutos boca abajo, sujetado de al techo, se llevaba una moto gratis. El desafío se volvió viral en redes y atrajo a decenas de curiosos. Pero aguantar esa posición no es cualquier cosa. Mientras muchos pensaban “yo puedo”, otros recordaban que pasar varios minutos invertido puede convertirse en una prueba física brutal.


Promociones de resistencia y retos extravagantes se han vuelto una fórmula recurrente para llamar la atención en algunos negocios brasileños.Al final, la moto parecía el premio fácil. Lo difícil era convencer a tu cuerpo de que la gravedad estaba equivocada.
