Marshall Mathers Jr. sostiene a su hijo recién nacido en una foto de 1973. Un año después, se fue.

Dejó a Debbie Mathers sola con el bebé, en la pobreza, en Michigan. Ese niño creció sin padre, escribió sobre esa ausencia en canciones que escuchó el mundo entero, y se convirtió en Eminem, uno de los raperos más influyentes de la historia. Marshall nunca estuvo ahí para verlo.

En 2001 apareció otra foto: Marshall, ya mayor, leyendo una revista con el rostro de su hijo en la portada. Fue lo más cerca que estuvo de él en años. Murió en Indiana en 2019, sin haber cruzado una palabra con el hombre en el que se convirtió aquel bebé que sostuvo alguna vez.

