

Las mascotas también tuvieron su domingo especial.
En la Iglesia Sagrados Corazones de Valparaíso, como en otras del mundo, decenas de familias llegaron con sus perros de la correa para recibir la tradicional bendición. Algunos iban en brazos, otros caminaban con la cola en alto entre los fieles, incluso había quienes no esperaban bendición pero recibieron igual, pues un sacerdote se acercó a cada uno.
Todo ocurrió en el marco de la conmemoración de San Francisco de Asís, el santo patrono de los animales y de la ecología.
La iglesia explicó que el propósito era “dar gracias por el regalo de su presencia en nuestras vidas y pedir una bendición especial para ellos”. Para quienes crecieron con un perro a los pies de la cama, esas palabras no necesitan explicación.
La tradición viene de lejos, por eso también se realizó en otros países. En el siglo XIII, San Francisco llamaba “hermanos menores” a los animales y hasta les predicaba. Y al terminar el encuentro, la comunidad dejó una frase que resume el espíritu de la jornada: “San Francisco de Asís, enséñanos a reconocer y cuidar la belleza de toda la creación”.
