Seis horas antes del terremoto, Jairo Hernán Saavedra le pidió una canción a su amigo DJ Prilla. Fue en broma: le dijo que quería ‘Brilla’ sonando en su lápida el día que muriera.

La madrugada del 12 de agosto, en Cali, los rescatistas encontraron a Jairo y a su esposa Victoria ‘Vicky’ Caicedo bajo los escombros del edificio María Elvira. Estaban abrazados. Junto a ellos también murió Sofía, una de sus tres hijas trillizas, de 23 años, recién graduada de la universidad.

Ana María, otra de las trillizas, fue rescatada con vida y hoy se recupera tras varias cirugías. Isabella, la tercera hermana, sigue desaparecida bajo los restos del edificio mientras la familia espera, entre escombros y esperanza, encontrarla.
