Alessa Quizon lo tenía clarísimo: solo era un chico insistente que se aparecía hasta en sus cumpleaños. Nunca imaginó que ese “chico amable” era Max Holloway, excampeón de peso pluma de la UFC.
Todo empezó con un mensaje pidiendo referencias de un gimnasio. Max vio la oportunidad y no la soltó: “Deberíamos salir”, le dijo. Ella lo notó al instante: “Creo que caí en la trampa”. Pero él ya llevaba cinco años sembrando el terreno, como él mismo repetía: “Estoy plantando la semilla” 🌱.

El golpe de realidad llegó cuando por fin fueron juntos a la casa de Max. Extraños se acercaban a pedirle fotos, a saludarlo como si fuera una leyenda… porque lo es. Un amigo no lo podía creer: “¿Sales con Max y no sabes quién es?”. Ella solo atinó a responder: “Tendré que investigar un poco” 😅🥋.

