Clément L. tiene 18 años y ya manejaba una organización criminal desde su celda.
La policía francesa lo detuvo el 19 de agosto a la salida de un tribunal en Bobigny, donde enfrentaba otra causa por proxenetismo.

Al revisar sus teléfonos, encontraron algo que encendió las alarmas: una lista con 26 posibles víctimas de secuestro, todas elegidas por su fortuna. Entre las figuras públicas estaba Kylian Mbappé.

Todo empezó a destaparse tras el robo a un relojero de Neuilly-sur-Seine, donde se llevaron joyas de lujo por unos 165.000 dólares. Dos días después de su arresto, Clément fue imputado por robo en banda organizada.
El caso se suma a una ola de secuestros contra grandes fortunas que sacude a Francia desde 2025, con más de 25 personas ya imputadas en distintas causas similares.
